Mi corazón resopla, galopa, va al trote,
parece querer escaparse de mi pecho de un momento a otro.
Usted tiene un corazón que se cree un jinete decía el doctor....
¿Un corazón que se cree un jinete? y eso,
¿qué significa?
Significa que al principio tiene miedo de caer pero se sube al caballo lenta y sigilosamente,
sin que nadie haga nada por remediarlo,
a veces duda y se baja, pero enseguida vuelve a subir.
Cuando ya esta arriba resopla de alegría al ver que lo ha conseguido,
cree que esta tan alto que podría hasta tocar las nubes y anima al caballo a andar...
Poco a poco se atreve a correr, a trotar,
es una aventura que le encanta,
trota y trota hasta que el trote deja paso al galope y juntos
se funden en un solo cuerpo y una sola mente que sólo piensa en llegar al final.
Pero, cuando más seguros están, ¡clís clás!, un obstáculo se divisa a lo lejos...
El jinete, se para...
no sabe que hacer, sopesa y se pregunta qué sería menos doloroso,
bajarse del caballo y continuar su aventura andando y en soledad
o seguir montado en él e intentar sortear ese obstáculo juntos...
Por fin se decide y lo intenta,
otra vez vuelve a resoplar,
poco a poco corre,
después trota
y por último galopa,
nuevamente, sabiendo que siempre que haya un obstáculo, lo podrán superar.
Náriël Cúrnamo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario