domingo, 21 de octubre de 2012

Bipolar perdida

Siento el calor de tu respiración sobre mi boca.
Mi labio mordido,
mordido por unos dientes que se me clavan lentamente
provocándome un dolor muy placentero.

Siento cómo tu mano se va deslizando poco a poco por mi cuerpo
como si de una pequeña brisa de aire se tratara.

Tus dedos, tus plumas, tus dedos...
Van repasando cada parte de mi piel.
Me estudian, me desean,
ardo en placer, ardes en mi.

Y pienso, esto no puede ser lógico,
no, esta situación no pueder estar sucediendo,
no, ahora que empezaba a sentir algo más por tí.

No quiero que el placer de sentir tu cuerpo contra el mío
se apodere de mi mente.

Por un momento soy racional y te pido que pares,
que no puedo,
que no estoy para nada preparada para perderte tan pronto,
o amarrarte más a mi...

Te quiero, lo sé,
esa sensación de mariposas en el estómago me invade,
se apodera de mi ser.

Pero este querer me puede hacer daño,
en ocasiones me siento como una perra
a la que vas a abandonar en cuanto consigas lo que quieres hacer hoy.

Pero....
Te quiero tanto...


Náriël Curnamo.


No hay comentarios: