sábado, 19 de noviembre de 2011

Reflejo en el agua

Como el mosquito que soñaba con tener cientos de brazos que picar,
a los que poder chupar la sangre,
consiguiendo con ello un placer inigualable,
dejando su huella por donde pasa,
caminando sin ser visto, ni siquiera percibido,
tirando la piedra y escondiendo la mano.

¿Y qué le vamos a hacer?,
si en definitiva sólo intentan imitarnos.


Náriël Curnamo.

No hay comentarios: