miércoles, 31 de julio de 2013

Va por ti... Abuelo

Risas a carcajadas resumidas en una leve mueca.
Mueves los labios dejando ver una sonrisa
que me hace saber que te hago feliz.

El aliento va negándose poco a poco a salir por tu boca,
dejando en silencio la habitación,
un silencio, que aún no alcanzo a creer.

Atrás quedaron las interminables llamadas siete veces al día,
esas que ahora se resumen en treinta segundos.
Nunca pensé que llegaría a echarlas tanto de menos.

Me miras, y se me cae el alma al suelo.
Tus miradas, contienen mensajes encriptados que me da miedo descifrar.

Ausencia, miradas perdidas, sueño, mucho sueño...

Y mientras tú sueñas,
yo le pido a esa estrella azul poder tenerte siempre conmigo.

Le pido volver a mi niñez y que me cantes el "luna lunera" una vez más.
Poder estar acurrucada en tus brazos, sabiendo que nada malo puede pasar.

Es entonces cuando vuelvo y me choco de bruces con la realidad,
y me conformo con acurrucarme a tu lado en la cama y mirarte a los ojos
mientras tu mente y tú, vagáis entre dos mundos.

Pero llegado el momento, no tengas miedo... despliega tus alas tranquilo,
porque para mi, siempre serás un gran ángel.

Mi ángel.


Náriël Curnamo.


viernes, 12 de julio de 2013

Microrrelato

Shhh!, no le despiertes,
mi dragón duerme desde anoche,
y créeme,
es muy feroz...


Náriël Curnamo.

Des(corazón)as

Le arrancaste el corazón de un solo bocado.
No hubo gritos, ni lágrimas, ni sollozos…
Sólo el silencio se veía truncado por tu dulce masticar.

Ella, tan roja, tan bella.
Sólo ella…

El humo de una barra de incienso en su boca,
sabor a cigarro en la tuya
y un beso, robado…

Ser, vivir, mirar…
Mirar a la sartén y descubrir los grumos de tu existencia,
mientras los remueves cuidadosamente evitando que se peguen.

Suspiros, soledad, tristeza…
El miedo busca tu mirada,
insomnio.

Noches en vela pensándola a ella,
y todavía recuerdas su sabor.

Pobre de aquella manzana que vaga perdida y sin corazón.


Náriël Curnamo