y ahí estaba yo,
intentando descifrar cada uno de tus pensamientos.
En ocasiones no sé si me quieres o si es un simple reflejo de tu miedo a la soledad.
Imperturbablemente dulce,
misteriosamente cálido,
amargamente amargo.
Remix de sabores, sinsabores,
dudas, sensaciones,
sueños....
Sueños que soñé contigo y que se quedan en eso, en sueños...
Bocas que no callan, ríos de palabras que fluyen sin cesar.
Y aquí sigo, sentada delante de este jeroglífico aún sin descifrar,
dulce castigo con final amargo,
como el frío del hielo que poco a poco acaba quemando.
A veces lo peligroso no reside en jugar con fuego..,
sino en la hipotermia de mi cálido corazón.
Náriël Curnamo.