domingo, 6 de mayo de 2012

Brrrrrrr

Agujas que encuadran los besos que te doy
en un tiempo que pasa cada vez más deprisa.

Sonríes al observar
cómo mis ojos te observan.

No quiero, mejor dicho,
no puedo dejar de mirarte.

De repente, brrrrrr,
el móvil vibra en mi bolsillo devolviéndome a la realidad.

Te miro con ojos de pereza,
¿Cómo una cosa tan pequeña puede romper un momento tan grande?

Decido olvidarme del brrrr que incesantemente retumba en mi bolsillo.
Pero, arggggg no puedo dejar de pensarlo, ¿y si es algo importante?

Saco el móvil e intento leer el mensaje lo más rápido que puedo:

- Buenos días princesa, ¿qué tal has dormido?
espero no haberte despertado, un beso enorme
Te quiero. Ciao. -

Pero, no.... no es posible, tu estás aquí conmigo, ahora...

El despertador suena recordándome que ha llegado el final
de la mejor noche que pasé contigo, aunque fuera en sueños....


Náriël Curnamo