miércoles, 13 de enero de 2016

Eternamente perdida

Y perderme en el suspirar de tus latidos,
en el rojo de tus labios,
en el marrón de tus ojos...

Perderme hasta no saber ni quién soy,
no saber siquiera
dónde acaba mi cuerpo y dónde empieza el tuyo.

Perderme entre las cuatro paredes verdes
que rodean tu habitación,
como un insecto que confuso,
piensa que es pasto.

Perderme hasta encontrarte,
y encontrarme,
y encontrarte,
y así, eternamente.

Náriël Curnamo.




martes, 22 de julio de 2014

Al verde limón

Dibujo con tu mirada una rosa,
que ruega tu lema de verde limón.

Lima, rima el lema con la rima del amargo sinsabor.

Abres las velas de tu velero,
y entre vela y vela vuelas, y yo espero,
y ya de paso desespero entre anhelo y desamor.

Mis suspiros, te impulsan en silencio
ante un macabro escenario en que ardo y muero.

Ardo de besos, de abrazos, de bocas, de labios...

Y ya que muero,
me ensaño,
me engaño,
y chupo el hielo de tu frío adiós.

Náriël Curnamo




jueves, 21 de noviembre de 2013

Cálida hipotermia

Y ahí estabas tú con tu mirada imperturbable,
y ahí estaba yo,
intentando descifrar cada uno de tus pensamientos.

En ocasiones no sé si me quieres o si es un simple reflejo de tu miedo a la soledad.

Imperturbablemente dulce,
misteriosamente cálido,
amargamente amargo.

Remix de sabores, sinsabores,
dudas, sensaciones,
sueños....

Sueños que soñé contigo y que se quedan en eso, en sueños...

Bocas que no callan, ríos de palabras que fluyen sin cesar.

Y aquí sigo, sentada delante de este jeroglífico aún sin descifrar,
dulce castigo con final amargo,
como el frío del hielo que poco a poco acaba quemando.

A veces lo peligroso no reside en jugar con fuego..,
sino en la hipotermia de mi cálido corazón.

Náriël Curnamo.





miércoles, 31 de julio de 2013

Va por ti... Abuelo

Risas a carcajadas resumidas en una leve mueca.
Mueves los labios dejando ver una sonrisa
que me hace saber que te hago feliz.

El aliento va negándose poco a poco a salir por tu boca,
dejando en silencio la habitación,
un silencio, que aún no alcanzo a creer.

Atrás quedaron las interminables llamadas siete veces al día,
esas que ahora se resumen en treinta segundos.
Nunca pensé que llegaría a echarlas tanto de menos.

Me miras, y se me cae el alma al suelo.
Tus miradas, contienen mensajes encriptados que me da miedo descifrar.

Ausencia, miradas perdidas, sueño, mucho sueño...

Y mientras tú sueñas,
yo le pido a esa estrella azul poder tenerte siempre conmigo.

Le pido volver a mi niñez y que me cantes el "luna lunera" una vez más.
Poder estar acurrucada en tus brazos, sabiendo que nada malo puede pasar.

Es entonces cuando vuelvo y me choco de bruces con la realidad,
y me conformo con acurrucarme a tu lado en la cama y mirarte a los ojos
mientras tu mente y tú, vagáis entre dos mundos.

Pero llegado el momento, no tengas miedo... despliega tus alas tranquilo,
porque para mi, siempre serás un gran ángel.

Mi ángel.


Náriël Curnamo.


viernes, 12 de julio de 2013

Microrrelato

Shhh!, no le despiertes,
mi dragón duerme desde anoche,
y créeme,
es muy feroz...


Náriël Curnamo.

Des(corazón)as

Le arrancaste el corazón de un solo bocado.
No hubo gritos, ni lágrimas, ni sollozos…
Sólo el silencio se veía truncado por tu dulce masticar.

Ella, tan roja, tan bella.
Sólo ella…

El humo de una barra de incienso en su boca,
sabor a cigarro en la tuya
y un beso, robado…

Ser, vivir, mirar…
Mirar a la sartén y descubrir los grumos de tu existencia,
mientras los remueves cuidadosamente evitando que se peguen.

Suspiros, soledad, tristeza…
El miedo busca tu mirada,
insomnio.

Noches en vela pensándola a ella,
y todavía recuerdas su sabor.

Pobre de aquella manzana que vaga perdida y sin corazón.


Náriël Curnamo


miércoles, 26 de diciembre de 2012

The Bogeyman


Niños con sonrisas grises
que apenas pueden sonreir.

Pájaros sin alas pintados
de un llamativo e intenso negro.

Miradas...
Miradas de amor y drama
fundidas en un sueño.

Hombres sin cabeza
que vagan desorientados por un hospital.

Hombres con sacos negros
que asustan a los niños.

Silencio...
Silencio y miedo,
tristeza, agotamiento.

- ¡No quiero que me abraces! -
- ¡No quiero que me toques! -
- No quiero... sentirte... -

Noches de azul oscuro,
con esos pájaros negros
que observan por la ventana.

Niños con sonrisas grises,
que huyen de hombres con sacos negros...

Hombres con sacos negros cargados de realidad.


Náriël Curnamo.